|
El primer toro de la tarde fue un toro con presencia, muy largo al que El Fundi no ha podido cuajarlo con el capote ya que el animal se ha quedado cortito en cada lance al no tener fuerza. Se recuperó el toro en el caballo.
Con la muleta, El Fundi comenzó la faena en línea recta para ir afianzando al toro entre muletazo y muletazo. El toro necesitaba arrancarse en cuatro o cinco embestidas seguidas para poder transmitir, y así lo hizo El Fundi, con la muleta siempre por delante y llevando al toro muy enganchado. Estuvo muy atento y profesional El Fundi que tragó tandas de mucho mérito por los pitones. Sonaba la música con el pasodoble “Manolete” cuando cuajó dos tandas templadas y muy firmes, estando cruzado con el toro en todo momento. Estocada que escupió el toro y dos descabellos. Faena muy importante de El Fundi que perdió la oreja con la espada.
El cuarto toro fue un animal que aunque al principio parecía que iba a tener más apropiado para el triunfo, resultó un toro complicado e inesperado ya que cada embestida era una odisea. El Fundi estuvo muy firme y pegando muletazos buenos al natural. Que buen torero es El Fundi, que profesional, un merito muy grande el de este torero que, cada año en su dilatada carrera, va a más. Una faena con mucha transmisión ya que el toro era muy complicado y sabía en todo momento lo que dejaba detrás. Pero El Fundi estuvo muy inteligente, dejando la muleta algo más retrasada en cada muletazo para así poder ganarle dos pasos más. Se dejó el brazo atrás El Fundi al entrar a matar y perdió la posible oreja de una faena llena de profesionalidad, firmeza, técnica y valor Recibió Padilla a su primer toro con mucha fibra, toreando a gusto y despacio. El toro se desplazó en los capotazos de inicio, un toro que pesó 648 Kg. Lo llevó Juan José Padilla galleando por chicuelinas al caballo con mucha disposición y alegría.
Banderilleó Padilla a un toro que se arrancaba muy despacio con cada par terminando con un par al violín de muy buena colocación y espectacularidad. Brindó el torero jerezano al público de La Maestranza y comenzó la faena de rodillas y con mucha disposición. Molestaba el aire en los muletazos de inicio y el toro empezó a acusar una dolencia en la mano izquierda. La verdad es que el toro tenía las pezuñas muy grandes y esto le ha podido afectar notablemente en la lidia. Una pena porque el toro tenia clase y embestía con fijeza y prontitud. Decidió acortar la faena Juan José Padilla y entró a matar pinchando en el primer encuentro para posteriormente finiquitarlo con una estocada entera. Con el quinto de la tarde vimos a un Padilla muy entregado, recibiendo al toro con cuatro largas cambiadas con mucha disposición. Muy dispuesto también en banderillas de nuevo en este toro. Ya con la muleta, el toro mostró prontitud y fijeza con el que Juan José estuvo a gusto y toreó relajado y gustándose en los muletazos. Muy bien Padilla al natural en dos tandas por naturales muy largos y llevando al toro hasta el final. Muy buenos los remates de pecho. Estocada volcándose en todo el morrillo y oreja para Juan José Padilla a la entrega y a la firmeza que ha demostrado toda la tarde. El tercer toro de la tarde que le tocó en suerte a Javier Valverde, salió más desorientado que los anteriores y no pudo favorecer el recibo de capote, aunque conforme fue avanzando la lidia de este toro salinero, se vio a un toro que embestía con nobleza y muy despacio.
Ya con la muleta, el toro embestía muy despacito y así había que hacerlo aunque le faltaba ese puntito que hace falta para que la faena tenga alegría y llegue a los tendidos. Así lo intentó Valverde que aunque estuvo firme con el toro, no llegó a calar en el público de La Maestranza. Saltó el sexto y último toro de la tarde que se lastimó durante la lidia y fue devuelto. Durante la devolución saltó un espontáneo al ruedo, y hay que decir que los toreros han estado muy respetuosos con el espontaneo que salió por su pie de la plaza sin oponerse a la autoridad. Saltó en su lugar un toro de El Serrano que de salida se volvía al revés y saliendo suelto de la suerte. Con la muleta, se complicó mucho el animal, defendiendose en cada muletazo y sin entregarse en ningun momento. Con todo esto, Valverde no tuvo opción para el lucimiento.
|