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Las Ventas (Madrid). Lunes 12 de Mayo. 5ª de San Isidro. Más de tres cuartos  El albaceteño Miguel Tendero ha dejado una muy grata impresión tras cortarle una oreja de peso a su segundo, un novillo-toro más cuajado bravo con movilidad y transmisión al que el novillero ha dominado desde el primer momento. Muy personal y estético su concepto con el capote a pies juntos, comenzó su faena de muleta con unos torerísimos doblones que han puesto a la gente de su lado. Tras este estético y efectivo comienzo ha aprovechado la embestida franca del novillo por el pitón derecho, por donde el toro iba largo y con clase. La muleta nuevamente arrastrada por el ruedo, siempre delante del cuerpo. Muletazos largos, algunos más limpios que otros, pero con un planteamiento muy puro. Animado el joven, ha apostado por el pitón izquierdo, por donde el novillo apenas pasaba, consiguiendo enseñar a embestir al animal, tirando de él y dejándole la muleta puesta en el hocico. Entregado y emocionado el albaceteño dio hasta cuatro tandas de naturales donde no había ni un pase. Madrid, inteligente, aplaudía una faena estética y a la vez muy meritoria. Una entera en todo el hoyo de las agujas ha sido el perfecto epílogo de una faena de oreja y media, que se dice. Oreja con fuerza y más que eso, una actuación que deja huella. Con su primero ha vuelto a dar una lección de temple y toreo por abajo. La muleta arrastrada por la arena y el cite por delante. ¡Así!, que diría el 7. Faena importante y tandas muy sentidas, sobre todo por el derecho. Inteligente en su planteamiento, su faena duró lo que debía, no más. Muy fácil con la espada, dio la vuelta al ruedo tras una petición casi mayoritaria. Rubén Pinar ha puesto la raza que les faltaba a sus oponentes. Se le ve cuajado, capacitado para tomar la alternativa si quisiera. Con su primero, un toro noblón y con movilidad, comenzó su faena doblándose con el novillo, exigiéndole por abajo. A partir de ahí llegaron importantes momentos en redondo. La muleta puesta en el hocico, templando mucho. Buenos remates cargados de gusto. Algo incompleta la faena, el estoconazo final animó a pedir una oreja con la que el también albaceteño sigue sumando en cada plaza. En cada actuación toca pelo. Gran regularidad la suya. El quinto ha sido un animal con clase que quería tomar los engaños por abajo condicionado por una fea voltereta que le ha mermado de fuerzas. La faena, más sentida que limpia ha contado con muletazos sueltos de buen trazo pero no ha llegado a tomar vuelo. Igual de efectivo con la espada que antes, ha saludado una ovación tras leve petición. Chechu no ha tenido una buena actuación hoy. Desganado y atenazado desde un primer momento, ha estado por debajo del primer Montealto, un toro manso pero con fondo. No ha encontrado nunca el ritmo ni la colocación justa por lo que su labor, muy embarullada, ha sido silenciada. Con el cuarto, el peor de los seis novillos, el madrileño ha vuelto a estar descentrado, sin interés y sin saber la importancia que para él tenía esta tarde. La cornada de Ávila del pasado verano parece pesarle. En su situación no se puede venir así a Madrid. Novillos de Montealto, desiguales de presentación. 1º y 2º con movilidad. 3º, 5º y 6º manejables. 4º deslucido. Destacó el lidiado en 6º lugar, ovacionado en el arrastre
Chechu, silencio y silencio. Rubén Pinar, oreja y ovación con saludos tras petición. Miguel Tendero, vuelta al ruedo tras aviso y oreja.
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