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Las Ventas (Madrid). Miércoles 28 de Mayo. 20ª de San Isidro. Lleno. Curro Díaz dejó lo poco bueno del festejo en su recibo a la verónica –gran media incluida- al segundo, un toro distraído, apagado y poco listo –digámoslo así para no ofender más- que se abría a cada pase. La faena de muleta fue un ejemplo de toreo de salón. Muletazos bellos, bonitos adornos, mas sin enemigo enfrente nada tiene valor. Se ganó unas palmas, borradas de raíz por su feo manejo del descabello. En el quinto, poco pudo hacer. El animal se lastimó la pata derecha en un espeluznante salto al callejón –dos corridas de Valdefresno y dos toros al callejón: oda a la “bravura”-. La presidencia se equivocó al no devolverle. Por más ganas que le puso Curro, el jiennense no pudo dejar ni un muletazo importante. Buen espadazo y otra vez fatal con el descabello. Eso hay que mejorarlo. Con un sainete así se puede perder un triunfo.
Uceda Leal lo intentó de mil maneras con el que abría plaza. A pesar del fuerte viento que le puso en apuros varias veces al descubrirlo, el madrileño trató de torear por derecho. Sin opción. Entre el vendaval y el complicado astado que se le colaba siempre, todo quedó en la nada. Al cuarto lo recibió bien por verónicas, sacándoselo a los medios. Leve espejismo, pues la flojedad del cornúpeta arruinó cualquier intento de toreo por abajo. Desanimado por ese motivo, no alargó más de la cuenta.
Salvador Vega pasó de vacío. Se mostró templado en un bonito quite por chicuelinas a manos bajas al segundo. El que hacía tercero fue un ejemplar manso y desrazado que además, terminó parándose en seco. Un animal de encaste “Hartanasio” se oyó por los tendidos. Mejor reírse, porque si nos ponemos a llorar acabamos con la plantación de pañuelos de papel. Así imposible. Le puso ganas el malagueño, pero no había por donde lucir. A la salida del sexto la gente estaba a la contra. Con razón. Para terminar de caldear los ánimos, la presidencia tampoco quiso devolver al último Valdefresno a pesar de su lesión en los cuartos traseros. Entre el ejemplar moribundo y un torero que se sabía sin opciones, no pasó nada.
Toros de Valdefresno, bien presentados, mansos, descastados, desrazados y flojos en conjunto.
Uceda Leal, silencio en ambos. Curro Díaz, silencio y silencio. Salvador Vega, silencio en ambos.
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